Madrid [5/10/2026] — La protección del patrimonio cultural en contextos de conflicto armado ha centrado, el pasado jueves en Madrid, un encuentro que ha reunido a profesionales de distintos ámbitos para analizar los riesgos que afronta el patrimonio y las estrategias para su salvaguardia.
Organizada por ICOMOS-España, en colaboración con el Instituto de Historia y Cultura Militar (IHCM) y la Subdirección General de Publicaciones y Patrimonio Cultural del Ministerio de Defensa, la jornada «Conflictos armados y su repercusión en el patrimonio» ha abordado cuestiones como la respuesta ante emergencias, el expolio y tráfico ilícito de bienes culturales, la ciberseguridad y la recuperación del patrimonio en contextos de postconflicto.
El encuentro ha puesto de relieve la vulnerabilidad del patrimonio cultural en contextos afectados por conflictos armados o por situaciones de inestabilidad política, prestando especial atención a los saberes, prácticas, memorias e identidades que constituyen su dimensión inmaterial, así como la necesidad de fortalecer la cooperación y la coordinación entre los distintos agentes implicados en su salvaguarda —incluyendo instituciones, profesionales y comunidades locales— para abrir espacios de diálogo y formación. En este sentido, se ha destacado que la protección del legado cultural ante un conflicto no puede limitarse a la respuesta una vez producido el daño, sino que requiere previsión, coordinación y estrategias de prevención capaces de reducir los riesgos y favorecer, llegado el momento, la recuperación.
La presentación de la jornada ha corrido a cargo de Juan Carlos Molina (Presidente de ICOMOS-España) y el General Marcos Llago Navarro (Director del Instituto de Historia y Cultura Militar). Por su parte, el capitán José Germán Serrano ha abordado las capacidades de intervención y la experiencia operativa de la Unidad Militar de Emergencias (UME), mientras que Óscar Liz Fernández explicó cómo la Brigada de Patrimonio Histórico de la Policía Nacional persigue los delitos contra el patrimonio, presentando investigaciones recientes relacionadas con la recuperación de bienes expoliados de lugares de conflicto. A esta perspectiva se ha sumado la intervención del jurista y escritor Jesús García Calderón, centrada en la relación entre el expolio, la financiación del terrorismo y la guerra.
La protección y recuperación del patrimonio arquitectónico en zonas afectadas por conflictos ha sido objeto de la intervención del arquitecto José Manuel López, mientras que el encuentro ha incorporado también una mirada hacia las nuevas dimensiones de la confrontación, con la intervención del vicealmirante Francisco Javier Roca, jefe del Mando Conjunto del Ciberespacio (MCCE), sobre las denominadas guerras de quinta generación y las implicaciones de la ciberseguridad, la ciberdefensa y la ciberguerra para la protección del patrimonio.
También ha habido espacio para la experiencia de la AECID, con la intervención de Ana María Sánchez, centrada en la experiencia de la agencia española en la preservación del patrimonio en contextos de conflicto. Por su parte, José Ignacio Gallego, del Kingdoms Institute de la Comisión Real para AlUla (RCU), ha abordado los impactos secundarios de los conflictos: consecuencias que pueden prolongarse más allá de la destrucción directa y afectar tanto a la conservación como a la posterior recuperación de los bienes culturales y de sus entornos.
La jornada ha concluido con una mesa de debate, moderada por Xavier Casanovas, en la que se han contrastado las diversas perspectivas planteadas a lo largo del encuentro y se ha abordado la complejidad y diversidad de situaciones sobre el terreno, a las cuales hay que dar respuesta caso por caso. Participaron José Manuel López Osorio, Óscar Liz Fernández, Ana María Sánchez Salcedo y José Ignacio Gallego Revilla, y entre las principales reflexiones surgidas durante la mesa destaca la idea de que preservar el patrimonio no significa anteponerlo a las personas en una situación de crisis, sino proteger unos bienes que las personas necesitan para reconstruir su vida, su identidad, su memoria y su futuro.
Para ICOMOS-España, la jornada supone un avance fundamental en la cooperación entre los distintos ámbitos e instituciones implicados en la protección del patrimonio y refuerza el compromiso de la organización con la protección del patrimonio cultural ante situaciones de riesgo y emergencia.











